En el marco de las acciones de salud pública para proteger a nuestra comunidad, esta semana dimos inicio a los operativos de fumigación en diversos sectores de la localidad. Este trabajo es el resultado de una articulación estratégica entre la Secretaría de Salud, Defensa Civil y el equipo de Maestranza, quienes coordinan recorridos programados para cubrir progresivamente todo el ejido municipal.
Es fundamental entender que la fumigación es una medida complementaria: ayuda a reducir la población de mosquitos adultos, pero no elimina las larvas. Por eso, el éxito de esta campaña depende del compromiso de cada familia en sus hogares.
🏠 El «Descacharreo»: La clave está en casa
La prevención más efectiva es eliminar los criaderos. Para que el esfuerzo municipal tenga impacto real, necesitamos que cada vecino y vecina realice estas acciones cotidianas:
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Eliminar recipientes: Girá, tapá o desechá cualquier objeto que pueda acumular agua (baldes, cubiertas, frascos).
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Mantenimiento de patios: Mantener el pasto corto y los terrenos desmalezados para evitar refugios de mosquitos.
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Limpieza de desagües: Revisá y limpiá periódicamente canaletas, rejillas y desagües pluviales.
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Agua de mascotas: Renová diariamente el agua de los bebederos y cepillá sus bordes.
Dato clave: El mosquito Aedes aegypti es hogareño. Si eliminamos el agua estancada en nuestro patio, protegemos a toda la cuadra.
La participación de la comunidad es el motor de la salud colectiva. Sigamos trabajando juntos para que el dengue no circule en nuestra localidad.