En Villa Parque Santa Ana, damos un paso más hacia una gestión integral de residuos con el lanzamiento del Programa Circular Textil. Esta iniciativa no solo busca reducir el impacto ambiental del descarte de telas, sino que articula al Estado, trabajadoras del rubro e instituciones locales para generar trabajo genuino y solidario.
El eje central es la valorización del residuo textil, transformando lo que antes era «descarte» en un recurso valioso para nuestra comunidad.
¿Cómo funciona el circuito?
El programa se estructura en tres pilares que garantizan la trazabilidad y el beneficio social:
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Recuperación y Clasificación: Recolectamos Ropa Fuera de Uso (RFU), recortes y descartes industriales. Todo este material llega al Parque de la Economía Circular, donde se clasifica y acondiciona meticulosamente.
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Banco de Recursos: Con lo recuperado, conformamos un Banco de Telas e Insumos, disponible para costureras y emprendedoras locales, además de un Ropero Social y Solidario para quienes más lo necesitan.
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Taller Textil Circular: El corazón del programa. Aquí, nuestras costureras transforman estas telas en nuevos productos: indumentaria para infancias y artículos textiles para el hogar.
Un proyecto con impacto triple
Este programa nació con un primer encuentro de intercambio de saberes, donde las costureras de la localidad comenzaron a proyectar los primeros diseños. Los beneficios son claros:
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Impacto Ambiental: Evitamos que toneladas de telas terminen en el enterramiento sanitario.
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Impacto Social: Fortalecemos la economía familiar y brindamos acceso a vestimenta y productos a través del ropero solidario.
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Impacto Productivo: Fomentamos el oficio textil, valorizando el saber hacer de nuestras trabajadoras y generando un polo productivo sustentable.
«La circularidad textil es el ejemplo perfecto de cómo podemos pasar de una cultura del usar y tirar, a una cultura de crear, cuidar y compartir.»
Estamos orgullosos de ver cómo, entre todos, seguimos construyendo un modelo donde cada hilo cuenta.