En una jornada cargada de emoción, respeto y compromiso ciudadano, la Plaza del Ángel fue el escenario de «Memoriando», un encuentro comunitario para reflexionar a 50 años del último golpe de Estado en nuestro país. La actividad buscó mantener viva la llama de la memoria colectiva a través del arte, el diálogo y el encuentro entre generaciones.
La tarde se desarrolló entre mates, música en vivo y una profunda reflexión compartida, reafirmando que la identidad de un pueblo se construye recordando su historia.
Arte, Reciclaje y Memoria
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la intervención artística y plástica del grupo Fénix. En un cruce innovador entre cultura y sustentabilidad, la obra se realizó utilizando materiales provenientes de heladeras recuperadas y recicladas en nuestro Parque de la Economía Circular.
Esta acción no solo simboliza la reconstrucción de lo roto, sino que pone de manifiesto cómo la gestión ambiental también puede estar al servicio del mensaje social y los Derechos Humanos.
Identidad y Homenaje
La plaza se vistió con la tradicional intervención de pañuelos, que en esta oportunidad estuvo acompañada por un hecho de gran relevancia histórica: las fotos de los 12 desaparecidos recientemente identificados en el ex Centro Clandestino de Detención «La Perla».
El arte del movimiento también se hizo presente para expresar lo que las palabras a veces no alcanzan:
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Danza de los pañuelos: A cargo de Vanesa Steiner y Lorena Fernández.
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Folclore alusivo: Una presentación especial de la academia local Tanta Yunta.
Presencia Institucional
Contamos con el acompañamiento de autoridades provinciales que jerarquizaron el evento: la secretaria de Derechos Humanos y Diversidad de la Provincia, Tamara Pez, y el director de Asistencia a Víctimas de Terrorismo de Estado, Leo Nieva. Su presencia refuerza el trabajo articulado entre el municipio y la provincia para sostener las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
Agradecemos profundamente a cada vecino y vecina que se acercó a participar con tanto respeto. Seguir encontrándonos en la plaza es la mejor forma de decir: Nunca Más.